Cajón de Sastre

" No tengo talentos especiales, pero sí soy profundamente curioso " Albert Einstein

No sabes como necesito tu voz;
necesito tus miradas
aquellas palabras que siempre me llenaban,
necesito tu paz interior;
necesito la luz de tus labios
!!! Ya no puedo… seguir así !!!
…Ya… No puedo
mi mente no quiere pensar
no puede pensar nada más que en ti.
Necesito la flor de tus manos
aquella paciencia de todos tus actos
con aquella justicia que me inspiras
para lo que siempre fue mi espina
mi fuente de vida se ha secado
con la fuerza del olvido…
me estoy quemando;
aquello que necesito ya lo he encontrado
pero aun !!!Te sigo extrañando!!!

Mario Benedetti

Nuestro mayor miedo no es que no encajemos, nuestro mayor miedo es que tenemos una fuerza desmesurada, es nuestra luz y no nuestra oscuridad lo que más nos asusta. Empequeñecerse no ayuda al mundo, no hay nada inteligente en encogerse para que otros no se sientan inseguros a tu alrededor.Todos deberíamos brillar como hacen los niños, no es cosa de unos pocos, sino de todos, y al dejar brillar nuestra propia luz, inconscientemente damos permiso a otros para hacer lo mismo, al liberarnos de nuestro propio miedo, nuestra presencia libera automáticamente a otros

Y será tan hermoso decir ahora nos vamos al centro y nos compramos un helado, el mío todo de frutilla y el de usted con chocolate y un bizcochito…

Una pasión es una pasión, no se puede cambiar la pasión… Via Antonio Rull

El sentido de lo que llamamos alma…

“Creo que el sentido de lo que llamamos alma no es tan abstracto como a veces lo vemos. Creo que es algo más simple… 
Es, quizá, la esencia de nuestras sensaciones en cada momento. Quizá sea el conjunto de nuestros sentidos; la suma de nuestra percepción del mundo y el tiempo, la ecuación que calcula los cambios a nuestro alrededor y nuestra situación con respecto a ellos y programa las reacciones. Es nuestro mecanismo intrínseco pensado para aferrarnos a la vida, el que nos mantiene ignorantes y hace a nuestros pensamientos disociativos. 
Quizá todos seamos un mismo alma, en diferentes dispositivos. Una gran red de máquinas compartiendo recursos energéticos con sistemas operativos parecidos, en un mismo entorno físico. Pero, ¿dónde estamos entonces? ¿y quién crea los drivers, configura los dispositivos y reparte las tareas?… es todo tan extraño…”
DK012~·


                                                      

                                                                                                                                                     Vía  Daniel López 

Me gusta…

Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que
decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo
hace en menos tiempo de lo esperado.

Me gusta la gente con capacidad para medir las consecuencias de sus
acciones, la gente que no deja las soluciones al azar.

Me gusta la gente estricta con su gente y consigo misma, pero que no
pierda de vista que somos humanos y nos podemos equivocar.

Me gusta la gente que piensa que el trabajo en equipo, entre amigos,
produce más que los caóticos esfuerzos individuales.

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría.

Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos
serenos y razonables.

Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza de reconocer que no
sabe algo o que se equivocó.

Me gusta la gente que al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por
no volver a cometerlos.

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente; a
éstos los llamo mis amigos.

Me gusta la gente fiel y persistente, que no fallece cuando de alcanzar
objetivos e ideas se trata.

Me gusta la gente que trabaja por resultados.

Con gente como esa, me comprometo a lo que sea, ya que con haber tenido
esa gente a mi lado me doy por bien retribuido.

Mario Benedetti

Cuando murió Narciso las flores de los campos quedaron desoladas y solicitaron al río gotas de agua para llorarlo.

- ¡Oh! – les respondió el río – aun cuando todas mis gotas de agua se convirtieran en lágrimas, no tendría suficientes para llorar yo mismo a Narciso: yo lo amaba.

- ¡Oh! – prosiguieron las flores de los campos –
- ¿Cómo no ibas a amar a Narciso?
- Era hermoso.

- ¿Era hermoso? – preguntó el río.

- ¿Y quién mejor que tú para saberlo? – dijeron las flores -
- Todos los días se inclinaba sobre tu ribazo, contemplaba en tus aguas su belleza…

- Si yo lo amaba – respondió el río – es porque, cuando se inclinaba sobre mí, veía yo en sus ojos el reflejo de mis aguas.

Cuento corto de Oscar Wilde

Ir y venir, seguir y guiar, dar y tener, entrar y salir de fase, amar la trama más que el desenlace

Frase que me llega via Twitter por @Alvarocrea

Dos tipos de personas…Por Francisco Alcaide

Hoy me he parado a pensar que tipos de personas hay por el mundo, y moviéndonos por los extremos, algunas posibilidades que he encontrado son las siguientes:
Los que te facilitan la vida, y los que te la complican.
Los que ven una solución a cada problema, y los que ven un problema a cada solución.
Los que predican, y los que dan trigo.
Los que hablan de lo que leen, y los que hablan de lo que viven.
Los que apoyan tus sueños, y los que se los cargan.
Los que disfrutan la vida, y los que la sufren.
Los que hacen cosas, y los que critican lo que otros hacen.
Los que te dejan ser tú mismo, y los que se empeñan en decirte cómo debes ser.
Los que sacan lo positivo de cada situación, y los que siempre están quejándose.
Los que aportan felicidad cuando están, y los que la aportan cuando se ausentan.
Los que se arriesgan, y los que esperan que falles.
Los que se hunden con los problemas, y los que se crecen con ellos.
Los que te animan a seguir, y los que insisten en que desistas.
Los que se alegran de tus éxitos, y los que los maldicen.
Los que piensan que el universo es un lugar amistoso, y aquellos que piensan que es hostil.
Los que tienen la mirada limpia, y los que destilan energía negativa.
Los que viven, y los que sobreviven.
Los que no saben de economía, y los que no saben que no saben.
Los orgullosos que “ya lo sabían”, y los humildes que aceptan su ignorancia y la complejidad del mundo.
Los que se arriman en la prosperidad, y los que están cerca en la adversidad.
Los que preparan la venganza, y los que se refugian en el perdón.